Cuando la salida no la encuentras afuera, la situación te dice que debés buscar dentro.
Hay una realidad colectiva que manifiesta un desaliento. Eso esparce alrededor emociones de baja frecuencia, frustración, agotamiento mental, miedos, angustias.
Para poder sobrevivir a este presente será bueno que sepas que conectar con lo simple de tu vida te devuelve vitalidad.
Hay una gran masa de personas, seres, que están comprendiendo que la realidad es parte de un sistema que en algún punto es interno.
Os invito a observar su interior, a trabajar en su interior.
Es eficaz la técnica de buscar dentro de uno mismo y en la propia vida manifestada, esos patrones de conducta que se asemejan al mundo externo que corrompe, e ir por ello a transformarlos.
Hay una polaridad donde todo convive.
LO QUE ES ADENTRO, ES AFUERA.
LO QUE ES AFUERA, ES ADENTRO.
Y si afuera hay guerra, crisis, caos, conflictos que buscan resolverse por el camino de la violencia, ¿Qué creés que sucede dentro?
El afuera es la manifestación del estado interno de las personas.
Imagina una balanza donde hay más peso allá que acá.
Esa masa crítica es la que prepondera y eso es lo que puede verse afuera.
Siembra desde el amor.
Vuelve a actos simples.
Pero es importante que no abandones el timón.
Que no te des por vencido porque las tensiones tienen esa característica; como resortes pueden devolverte a un estado anterior y pueden profundizarlo. Por esto, se perseverante y pon disciplina en tus hábitos.
Vuelve a lo simple.
Enraiza descalzándote y llevando los pies a la Tierra. Siente el sostén de la Madre y respira, llevándote las manos al corazón.
Toma consciencia de tu presencia, de tu cuerpo, de tu alma.
Pon manos a la obra sobre aquellas cosas que te afligen en tu vida y paso a paso convócate a transformarlas.
Los procesos llevan tiempo y deberás hacerte de paciencia. Es por esto que rodearte de personas/seres que tengan ese propósito será de ayuda para cuando sientas el ánimo de abandonar.
La Red es importante. Es sostén. Es compañía. Es guía.
Y el compartirse nutre los corazones de todos.
Ánimo.
Chamuel.